Hoy en el súper la cajera (una mujer de alrededor de 30 años) me ha saludado con un "hola chato!" ha continuado con un "7,60 cariño" mientras esbozaba una sonrisa cantarina, me ha dado el cambio tocándome las manos (ya quedan pocas las que lo hacen), me ha despedido con otro chato.
Será que inspiro sentimientos maternales por ahí...