Buscar
Existe una ley no escrita que dice algo así como "si algún hijo de mala madre te roba la antena del coche, tu progenitora tampoco es tan buena". Es una de esas máximas que todo el mundo sigue a rajatabla, como desear el trabajo ajeno ("tú sí que vives bien, si tuvieras que currar como yo...") u opinar de cosas de las que uno no tiene ni repajolera idea ("yo no soy programador, pero tampoco tiene que ser muy difícil hacer un programa así").
Hace tiempo que a mí me robaron mi antena del coche, y desde entonces he ido tirando sin ella. No escuchaba demasiado bien la radio, pero me daba lo sufi como para oír a fede por las mañanas y ahorrarme así los 30 céntimos del café matutino.
Siempre estaba pendiente de robar una antena, pero dada mi incapacidad ladrona (y aprovechando mi último viaje), decidí comprarme una antena para escuchar las ondas hertzianas como me merezco: la más barata , por supuesto. Mientras la instalaba pensé que era un buen tío, que no propagaba el malestar que ocasiona que violen tu propiedad privada. Estaba aportando mi granito de arena para detener el tráfico internacional de antenas de coche.
Y ahora cada vez que me acerco al coche una sileta de plástico flexible y doblado ligeramente hacia la derecha (y luego hacia al izquierda) me recuerda que soy un tío genial. O un gilipollas.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Pijomad
Fecha: 01/10/2006 20:15.
Autor: NiCo
Fecha: 02/10/2006 10:12.
Autor: kami
Fecha: 02/10/2006 18:51.
Autor: mondarino
Fecha: 05/10/2006 12:54.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras