Buscar
Mi madre vino a echarme una mano con la casa.
De algún modo tenía un sexto sentido que le hizo darse cuenta de que la tenía un poco (mucho) dejada debido a mi espalda, mis jornadas laborales de 12 horas y mi viaje a Cádiz.
Cuando llegué a casa me había dejado una nota en la nevera. Me llamaba guarro.
Yo le escribí que la quería.
Ahora sólo tengo que volver a caerme en bici, instalar otro ERP en el trabajo e irme de viaje, para que venga y lo vea.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: kami
Fecha: 11/11/2008 10:21.
Autor: hEZz
Fecha: 18/11/2008 23:03.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras