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Osiris

Mi vida.

El lunes jugamos a basket. Me jodí la cadera y reí.

El miércoles migramos. Lloramos y temblamos. Fue como tener un niño y saber que viene con dos dedos de menos. Dormí en casa de P.

El viernes comí en casa de P y nos fuimos a comprar al Carrefour. Le secuestré una fanta naranja. Por la noche me invitaron a cenar. Comimos fajitas y bebimos cerveza. Luego lo rematamos con un Chivas.

El sábado salí en bici. Pasé frío y no estaba cómodo encima de los pedales. Comí nueces del suelo, y JL se hizo una foto con un señor que cascaba almendras en una estación de ferrocarril abandonada. Luego almorzamos en casa de E. Vino y gaseosa como para una boda. Bebí James Bond.
Por la noche había quedado con D, pero suspendió la cena y me dio pereza salir.

El domingo trabajé y fui a cenar a Tarragona.

El lunes me pasé el día en Barcelona. Trabajé mil y tuve una reunión con un señor al que le acusé de no hacer bien su trabajo. Y no se me da bien pelearme. No me dio tiempo a comer, y pasé todo el día con un café.
Volví corriendo a casa, me cambié y comí algo rápido en el macdonals, en el coche, mientras a mi lado tres personas discutían airadamente y temí que se liaran a ostias a mi lado.
Luego me fui a jugar a basket a vilaseca. Resbalé miles de veces, corrí y no metí ni una canasta.
Llegué a casa y le envié un correo a mi jefe disculpándome por no hacerle unos informes. Después leí los cinco correos de quejas del jefe supremo. Los archivé en la carpeta de quejas hacia mi trabajo.

Hoy me he levantado temprano. Pero mi coche no ha arrancado. Un led indicaba que debía dejarlo imperiosamente parado.
He llegado al trabajo y me ha costado horrores seguir el ritmo. A las dos me ha dado un bajón y me han preguntado si estaba bien. He contestado sacando la lengua.
Luego he quedado con una amiga para tomar café y crêpe de chocolate blanco. Ha llegado otra amiga y me ha preguntado si me encontraba bien. Le he respondido quedando con ella el jueves para dejarle mi réflex, aprovechando que al final no sé si podré ir a Cádiz. Luego le he preguntado a la primera si estaba tan demacrado y me ha contestado que sí.
Luego he cogido por primera vez el ascensor para subir a casa desde hace semanas. Me he mirado en el espejo y me he sentido pequeño. Muy pequeño.

He entrado en casa y he saludo a los cuquis.
Qué salaos.

1 comentario

kami -

Tienes que bajar un poco el ritmo.
Lo primero es deconectar completamente del trabajo el fin de semana.