Es curioso, pero hoy me he levantado con ganas de sexo. Bueno tampoco es tan curioso, yo creo que a todos nos suele pasar, el tema es que a mí hacía tiempo que no me ocurría. Seguramente por la alineación de los planetas o por la contaminación atmosférica, o por los rayos uva del buen tiempo...
Suerte que con un vaso de agua y un flaó se me ha pasado la alineación que tenía yo, ya que aún no vivo solo y no es plan de pasearme por casa con Urano por ahí...
Y es que hay que joerse con las hormonas, tú, que estás tan tranquilo charlando con una amiga y ale, ¡tienes que mirarle las tetas! ¡mierda! ¡si yo sólo quiero preguntarle por su perro convaleciente!
Todo ello deriva en toda una táctica y una técnica especial para poder mirarle las tetas inconscientemente, partiendo de la base que tú, así a botepronto, pues no se las quieres mirar especialmente.
Aprovechas cualquier treta o despiste para ¡ala! ¡a mirar! Un movimiento brusco, "mira ¿aquel no es Luisito?", "me voy al lavabo"...
Unas ingeniosas y otras más rastreras, pero todas con el mismo fin, ¡y todo esto sin querer en un principio ojo!
Pero luego te sientes mal ¿eh? porque piensas "esta buena mujer hablándome de lo malo que está Pancho y yo mirándole las tetas... ¿Seré un guarro y un degenerado? ¿estaré enfermo?"
Alguien de por aquí seguro que dice que sí a esas preguntas, claro ¡jaja!
Lo peor y más jodido es cuando te pillan. Porque al final lo hacen, por supuesto (o por suponido como diría kami). Hay veces que te quedas tan absorto en la situación que te tienen que despertar ("oye que estoy aquí") y se te queda cara de grandísimo gilipollas, ¿y qué haces? le sueltas un "uis perdona estaba perdido pensando en algo..." y en paz. Piensas que te va a dar una colleja y se va a ir llamándote guarrocerdoenfermo, pero no, ella te sigue hablando de los problemas digestivos de Pancho, pero tú sabes que ella ya te ha pillado y nada volverá a ser igual...
Pregunta a las mujeres: cuando os dáis cuenta (muy corrientemente, seguro), ¿qué hacéis? ¿os da rabia? ¿lo aceptáis como buenamente se puede?
¡Y ahora ya estoy dispuesto a preparar el viaje de mañana!
Por cierto, gracias a telojuroporikea por traerme amablemente los flaons desde Morella, una joya de mujer que aunque esté ultrabuena mola mil, ¡a la que también le miro las tetas! pero sin mala intención, ¡ojo!