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Osiris

Mis cinco hábitos extraños

Las reglas del Juego son:
El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título "5 extraños hábitos tuyos". Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito, de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog diciendo "has sido elegido" y dices que lean el vuestro. Estos son mis cinco hábitos.


  1. Siempre que arranco el coche piso el embrague. Aunque no tenga puesta una marcha.
  2. Cuando toco al timbre de alguien siempre doy un toque más o menos largo y seguidamente uno cortito. Me da palo molestar a la gente.
  3. Me gusta dar siempre un beso después de tener sexo.
  4. Cuando me pongo la música alta me pongo paranoico y pienso que me está llamando todo el mundo.
  5. Cuando salgo por ahí intento no llevar chaqueta, aunque venga una ola de frío siberiano.


Son un poco cutres, pero es lo que hay.
Voy a incumplir las normas y lo dejo abierto a quien le interese.

Reciclaje

Media pinta de Guiness

Estaba en una ciudad a la que mucha gente llama barriobajera. Había cenado en un chino barriobajero con compañeros de mesa que decían cosas como "lo saquemos y lo dejemos allí to tirao", y se llamaban Chenih y Yonah.
En ese momento estaba en un pub de estilo irlandés donde la media pinta de Guiness cuesta uno cinquenta. Estaba con una amiga y sonaba "Entre dos tierras" . Le pegué otro trago a la cerveza para refrescar la garganta y hacerme el interesante en la conversación. Estaba contando el por qué el tiempo es relativo al observador, y la paradoja de los gemelos de Einstein. Previamente habíamos hablado del papel de las mutaciones en la teoría de la evolución del barbudo . Estaba en la cresta de la ola .

De repente mi contertulia me dice "me gusta hablar contigo porque sabes mucho" y yo le respondo algo así como "no, lo que pasa es que son cosas que me interesan, como soy de ciencias... je...je...". En mi mente aparecen dudas, incógnitas, preguntas.
Bunbury se calla. Comienza a sonar Estopa. Me siento mal, sucio. Toreo el resto de la conversación como puedo.

Puedo saber de qué va (ligeramente) la teoría de las supercuerdas . O qué es un quark o la antimateria. Pero me siento desconcertado ante la gente que me rodea. Hacía un rato estaba odiando a mis compañeros de restaurante, y pensando que los genocidios tienen demasiada mala imagen en la sociedad contemporánea.
Ahora me sientía mal por creerme alguien que pueda juzgar a los demás.

La gente dice que soy callado. Yo no hablo porque creo que hay conversaciones en las que no puedo entrar. No puedo unirme a una discusión sobre la forma del pensamiento abstracto en un pub, en una charla en la cafetería en la que alguien insistía en preguntar con sorna (unas trescientas veces) por qué llevamos ropa interior, o en el enésimo rimember sobre lo bien que nos lo pasamos aquel verano en el que nos poníamos ciegos de alcohol.


No puedo hablar con alguien que habla como si tuviera la verdad absoluta, y que ante un asomo de duda responde con ironía y desprecio.
Me fascina la ineptitud de la gente que habla desde la posición de todo el mundo, hasta tal punto que me sorprendo cuando alguien dice "pues yo creo" o "en mi opinión", y es cuando realmente siento admiración por sus palabras. Porque simplemente eso significa que ha escuchado otras voces, las ha barajado y ha sacado una conclusión y una opinión. Alguien que nada en un mar de inútiles que el único recurso que tienen para ser oídos (pero no escuchados) es gritar más y señalar con el dedo a gente distinta a ellos.

Puedo parecer antisocial, pero si me importa una puta mierda lo que estás hablando, no voy a decir un "puá, ¿no veas no?" y voy a continuar haciéndome el interesado. En el mejor de los casos pensaré que no me interesa, y el interlocutor lo sabrá. En el peor pensaré que está diciendo gilipolleces, y también lo sabrá.

Lo he dicho montones de veces, no entiendo a la gente que me rodea. Me he pasado gran parte de mi vida pensando que la gente escupe la misma mierda por la boca que por el culo. Ahora pienso que es un circuito cerrado y retroalimentado. Me pregunto cuál será el próximo paso.

Sin embargo ellos son felices, y se lo pasan bien debatiendo sobre por qué no pueden escupir su humo en la cara de los demás, o quejándose porque el Estado pone impuestos y se queda con el dinero.
Y entonces ¿por qué leches yo me siento tan mal porque no pienso lo mismo? ¿por qué me siento tan mal porque me veo rodeado de incongruencias y de estupidez humana? ¿por qué suelo preferir un libro a una persona? ¿por qué me siento mal si hay días en los que no me apetece hablar con nadie? ¿por qué me siento tan pequeño e irresponsable?

Me siento sólo entre un mar de gente. Un mar de necios que se bajan politonos y que creen que Homer Simpson es un personaje inventado.

Mar al fin y al cabo en el que me sumerjo, y del que cada vez más a menudo tengo que salir a respirar y a buscar, infructuosamente, una isla en la que descansar y mirar por encima. Toma metáfora chorras para un artículo chorras.

Vivir la vida peligrosamente

Ayer envié mi ipot a Barcelona, para que lo enviaran a Irlanda y viera mundo. También ayer me comí un carpaccio (carne cruda) que caducaba el día seis y arreglé un ventilador del ordenador con goma elástica al más puro estilo McGiver.

Siguiendo en la línia de mi campaña Vive la Vida Peligrosamente he pensado en nuevas acciones para mis vacaciones:

  • Enseñarle el lunar que tengo en el pubis a la dermatóloga en la revisión anual.
  • Haciendo cola en la revisión preguntar a la gente qué les ocurre y comentar que un familiar mío murió de eso.
  • Ir al mecánico y decirle que el reproductor de cedés hace un ruidito (tiquitiquitiqui) y que está en garantía, y pretender que me haga caso.
  • Buscar una receta de helado de turrón, ¡y hacerla!
  • Ir al trabajo con la chapita que tengo que dice "No me pagan por pensar" o una que diga "No he venido aquí a hacer amigos".
  • Intentar colarme en el súper en plena hora punta de marujas.
  • Pedir un chupito en un restaurante chino.
  • Leerme "El proceso" de Kafka y decir que era muy bueno y que me gustó mucho la metáfora de la estupidez como rasgo ontológico.


¿Alguna más?

 

Escuchando: The bitter end- Placebo

Siguiendo...

El mejor chiste de la historia sobre rubias...
Es algo largo... jijijiji!

Bocata



Gracias Kami

Cita

Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición. Ellos ya saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario.

Steve Jobs, en el discurso de graduación de Standford (2005)

Me siento tan identificado...

Leída en Microsiervos

¡Pirata!

El otro día fui al cine y me tuve que tragar un puñetero anuncio en contra de la piratería que luego he visto por la tele.

El anuncio dice algo así que no podemos permitir que nos roben nuestras ideas.

Yo siempre había pensado que lo mejor es repartir nuestras ideas y valores gratuitamente entre todos. Porque eso es educación y cultura, y eso nos hace mejores, más críticos, más tolerantes, y más guapetes en general. Pero no, parece que lo mejor va a ser comprarlas.

Aunque claro, también habría que definir lo que es cultura, que aquí cualquiera (David Civera, Bustamante...) se apunta al carro haciendo piruetas.

De todos modos es mejor ese anuncio que el de "Ahora la ley actúa", donde salía un chaval, que digo chaval, un criminal, pirateando cosas en internet. Como si bajarse un disco de internet fuera ilegal.  

¿De qué valen esos anuncios?

 

PD: Prometo un post menos reivincativo y más alegre en los próximos días, que me falta un artículo para salir a quemar contenedores y oficinas de ETTses... 

Crisis.

El otro día estaba comiendo en familia y por la tele salía la Isabel Gemio pidiendo dinero para una asociación de gente enferma. Mi madre me dijo que le daba pena, yo le contesté que a mí también me sabía mal, pero que si se le daba dinero a ellos también habría que dárselo a montones de asociaciones que hay de enfermedades varias, y aún tendría yo que pagar para ir a trabajar del pedazo de porcentaje de retención.

Y es que últimamente parece que todo el mundo pide dinero:

Los transportistas por la subida del carburantes
- A mí también me lo suben ¿qué quiere que le haga?
Ya sabían ustedes que iba a subir cuando se dedicaron a esto, y cada vez subirá más.
¿Quitarles los impuestos al carburante para ustedes? pues a mí que me quiten el IVA en los ordenadores, que yo también me gano la vida con ellos.
Ya participaron ustedes en el redondeo cuando el euro, no me toquen más los cojones.
Si tanto les fastidia dedíquense a otra cosa, ya nos las apañaremos.

Los mineros del carbón
- Si me venden de fuera el carbón a la mitad de precio (verídico), ¿por qué tengo yo que pagarles 7.605 millones de euros en los próximos seis años? ¡Cuando le hemos dado ya 11.694 millones de euros (casi dos billones de pesetas) en el periodo 1998-2005!
¿Quieren que se la chupe también? ¿por qué no queman los pnuemáticos en el pasillo de su casa?

Los pescadores del cantábrico por la anchoa
- Si es que no hay anchoa, se la han pescado toda oiga, y aunque ya se haya cerrado el caladero los biólogos dicen que hay dudas sobre la supervivencia. ¿Qué quiere que le haga? ¿Que les mantenga porque se ha quedado sin trabajo?

Los astilleros

- Si los coreanos hacen los barcos a mitad de precio y todo el mundo se los compra a ellos, ¿qué quiere que le haga?
¿Verdad que también le gusta comprar las zapatillas chinas a mitad de precio? ¿o el dvd manufacturado por niños a 49 euros?

Después están los que creen que su profesión es imprescindible para la sociedad, especialmente las profesiones culturales, como el teatro. Que sí, que el teatro es cultura, que la cultura es necesaria, pero quizá prefiero unas cuantas obras menos y un par de máquinas de quimioterapia más, o unas carreteras sin baches, o puestos a pedir, ¡que metan odontología en la seguridad social leñe!

Y es que la palabra crisis está muy de moda últimamente. Y es muy fácil crearla, ojo. Tienes que esperar un subidón en tu actividad y luego cuando termine y vuelva al ritmo natural, quejarte.
Como por ejemplo con los coches: cuando el cambio de pesetas a euros todo el mundo se lanzaba a blanquear pelas comprando cochazos. Incremento de ventas bestial. Cuando se termina el dinero negro, las ventas vuelven a su cauce: crisis en el sector.
U otro ejemplo, con el subidón de Operatión Triunfo todo el mundo se vuelve loco por la música. Cuando la gente se aburre de los triunfitos la culpa es de la piratería que les ha quitado el trozo del pastel. Se llora un poco, se pone un canon a los cedés vírgenes (consiguiendo cifras astronómicas de superávit) y problema apañado.

Pero nadie se mira a su ombligo, quizá la gente va menos al cine porque la cartelera da asco, o compra menos música porque se niega a pagar 20 euros por un disco de King Africa con un dvd repleto de gilipolleces que no necesita.
O a lo mejor la culpa es que pagando 600 euros de hipoteca y siendo la generación de mileuristas, pocas alegrías te puedes permitir.

Tampoco nadie se plantea poner un super impuesto a los equipos de fútbol (que si pagan tantas pelas por un jugador, es porque pueden pagarlo) o a las constructoras (que sospecho que se embolsan los millones que no vale un piso), o no dar dinero a la Iglesia.

No no, la culpa es de la crisis oiga, y a otra cosa que se me hace tarde.

Publicidad

Hay veces que la publicidad roza la gilipollez. En estas fechas navideñas es cuando más salen a relucir.

Ya pasó con el anuncio de Movilestar que decía algo así como "como somos más pagamos menos". Vamos, que traducido sería algo así como "vente con nosotros y seremos más borregos". En vez de apelar a que su servicio es mejor, o cualquier otra ventaja, dice que si hay muchos pringaos se paga menos.

Ahora vuelve a pasar con otro anuncio de la misma compañía (seguro que es la misma agencia...). Ahora dicen que si no te llevas un teléfono de chorrocienta generación con el que puedes escuchar emepetrés, ver vídeos y jugar a fantásticos videojuegos (yo jugaba a esos juegos en el 89), ¿qué pensarán de tí?. La misma táctica que el MediaMarkt, que es las bolsas pone "un tonto no llevaría esta bolsa".

Publicidad basada en el "qué dirán". Y lo peor es que seguro que funciona...argh...

Un día.

Hoy tengo el día tonto. No sé que me pasa.

Cuando me he levantado hoy me he pasado un buen rato mirando las tablas de la cama superior de la litera. He estado pensando qué imagen tiene la gente de mí cuando me ve en una cafetería, por los pasillos de la oficina o sujetando un cubata en un pub. He llegado a la conclusión que la gente cree que soy un aburrido, soso, autista y pardillo. Tampoco me importa,
El otro día una amiga me dijo que era "raro". Seguidamente añadió que era un piropo. Aún estoy intentando entender a qué se refería.
Me apetece muchísimo un abrazo chanchis.

No sé que me pasa.Hoy tengo el día tonto.

En general...

A todo el mundo que se quiera comprar un reproductor de MP3:

¡¡¡No tengo ni puñetera idea de cuanta música cabe en quinientos doce emebés!!!

Si haces esa pregunta muy probablemente es porque no has creado o descargado ningún MP3, así que luego pretenderás que te diga cómo se hace (en el mejor de los casos) o que te lo haga yo (en el peor de los casos).


Así que primero familiarízate con los MP3 y luego te compras un reproductor.


PD: por el tono de los últimos artículos parece que siempre estoy cabreado, nada más lejos de la realidad...creo...

Un equipo

Por fin en mi trabajo se han escuchado mis voces. Quería formación (nótese el quería). La Empresa pensó en lo mismo que yo y me brindó la oportunidad de formarme en el curso "Un sólo equipo, un sólo objetivo" (o algo así). Diez horas repletas de trabajo en equipo.

Escéptico que soy por naturaleza, pensaba qué fantástica fórmula secreta me ofrecerían para aprender a hacer algo que me hiciera trabajar mejor con la gente, después de casi dos años en la Empresa.

El curso lo impartió una empresa creo que fundada y/o dirigida por un famoso argentino del Real Madriz. Eso sí, tenía un logo europeo que identificaba orgulloso que había dinero público de por medio. Tiene su gracia.

Después de hacer torres de globos, fabricar sombreros de papel y hacernos actividades al aire libre en pleno diciembre (dos cojones como dos sandías oiga!), pude comprobar que odio a la humanidad.

No lo puedo evitar. Todo esto me parecen soberanas gilipolleces. ¿Ahora que he construido una torre de globos ya sé colaborar en otro tipo de proyectos? No sé los demás, pero yo no he reflexionado en ningún error que cometiera siempre, ni he encontrado nada para aplicarlo en el trabajo, ni he encontrado ninguna paralelidad con mi actividad laboral. Suponiendo que quisieran eso, porque en ningúin momento entendí los objetivos ni los motivos del curso.
No sé si no los explicaron con claridad o es que no los escuché entre tanto cacareo de mujeres histéricas que sólo saben gritar para expresarse o reírse.

No sé si es mi mentalidad negativa ante estas chorradas, o es que realmente no me ha servido para nada. Tengo que hablar con alguien del trabajo para que me diga si le ha sacado provecho.
Yo personalmente creo que sacaría más provecho si nos dieran una pelota de fútbol (substituir por el deporte preferido) y nos pusieran a jugar a todos. Más barato y práctico.

Cuanto más útil y provechoso (y donde no vería mal invertir el dinero público) sería para mí un curso de photoshop, diseño web, optimización y tunning de bases de datos, economía básica, gestión de redes... O simplemente que me dijesen de una vez de una manera clara cómo tengo que proceder en los sistemas ante una caída de tensión del SAI sin signos de recuperación.
No, mejor ponle un curso para que aprenda a trabajar con la gente, que después de dos años en un zulo sin ventanas, rodeado de gente a veces en tal espacio común o solitario en la noche, con un papel en el que ayuda al trabajo del resto de la empresa tragándote los marrones de los demás, y colaborando en un equipo de seis personas en el que si un eslabón falla todo cae en el siguiente, seguro que no tiene ni idea de lo que es trabajar en equipo.

Lo único que he sacado bueno de todo esto es el desayuno de los dos días, que por fin he puesto algunas caras más a las voces que siempre escucho, conocer a un par de personas interesantes, y la salida de la rutina y alguna eventual risa apaciguada rápidamente por el pensamiento "¿qué coño pinto yo aquí?" o "estoy hasta los cojones de perder el tiempo".

Miento, otra cosa que he aprendido (o comprobado una vez más) es que como siempre, en todas partes hay hipócritas. Primero nos chupamos las pollas con lo bien que trabajamos en equipo y luego comiendo (y aún sudados) ponemos a parir los comportamientos de un compañero que no estaba con nosotros.

Me encanta la gente.
Como dice Morrisey (descubierto hace poco gracias a una amiga):
"Come, armageddon! come!"

Sniff....

Nunca aprenderé...

Tecnología

La tecnología sirve para mucho.
Hoy en día se me hace raro coger una enciclopedia de papel y ponerme a buscar.

Hoy por ejemplo mientras me duchaba me han llamado. Cuando me he secado he ido a por el móvil y he visto un número no conocido que empezaba por 971.
Antes del boom de internet te volvías loco de curiosidad. ¿Quién te llama y desde dónde?
Podías mirar el prefijo y situarlo y si llamabas te arriesgabas a una conversación del estilo:

- Hola, mire es que tengo una llamada en mi móvil de este teléfono y...
- ¿Lo qué?
- Eh... uh... nada, nada...

Pero la tecnología es nuestra amiga y está (casi) siempre a nuestro servicio. Así que sólo he tenido que poner el teléfono en google y... ¡tachán! me estaban llamando de:

TALLER MECANICO GOMILA CB.
Maquinaria en general

LLEO XIII, 17
07500 MANACOR(MALLORCA) (BALEARES)

Eh... uh... nada, nada...

Familia

En fin...


Agitado pero no mezclado

Hace unos días, mientras tejía mi súper bufanda (que estará lista para la próxima glaciación) estuve viendo el concurso de Eurovisión para niños.
La actuación española se esperaba con gran ansiedad en mi casa, y a mí... la verdad... me dio por reír. No sabría definir el estilo, pero era algo así como flamenco rapeado. El chaval se esforzaba en soltar gorgoritos y detrás otros chicos bailaban pegando saltos y con atuendos sacados del Bronx.

Para remarcar más la idea que se estaba gestando en mi cabeza, el mismo día me dio por leer de qué era el zumo que me estab desayunando. Y me dio por leerlo por curiosidad de saber de qué variedad era, porque descubrí que tenía mango, naranja, manzana y plátano creo recordar. Y no sólo eso, tenía vitaminas A, D y E. Busqué algo de bífidus pero parece que aún no ha llegado a los zumos, todo se andará...
El caso es que continué leyendo y sorprendido descubrí que tenía un 17% de zumo de frutas. Entonces, ¿qué me estaba metiendo? ¿Agua con azúcar vitaminado? ¡No le pongas vitaminas y ponle fruta joder!

Y es que no sé que puñetera manía tiene todo el mundo de mezclarlo todo.
Y no sólo en la alimenación (que podría hablar largo y tendido sobre los huevos con omega3 y cómo se lo enchufan a la gallina), también pasa en la tecnología. Sin ir más lejos, no entiendo para qué sirve la archifamosa y súper vendida PSP.
Una vez en el insituto oí a un profe decir que los tejanos servían para todo porque no eran buenos para nada: cuando hace frío apenas abrigan, cuando se mojan son pesados y molestos, si vas a andar mucho son incómodos... No hay nada para lo que sirvan genialmente, por eso sirven para todo.
Pues con la PSP creo que pasa algo similar. Puedes jugar con ella, con una batería que dura dos horas y pico, y a juegos que tienes que dedicar gran tiempo entre partida y partida (tipo GTA) y que van en discos (la batería durará menos) y tienen tiempo de acceso!! Además puedes ver pelis, en un formato propio, así que si quieres ver Spiderman tienes que pagar para comprarla en ese nuevo formato que sólo podrás ver en la consola. Y además para guardar partidas necesitas una tarjeta de memoria. Con todo ello deja bastante que desear como portátil, pero es igual, sirve para todo, y por eso se vende como churros.

¡Creo que voy a recluirme en un monasterio!
¡No entiendo nada!

No se vayan todavía

No, no me he muerto.

Resulta que vuelvo a no tener internet en casa, y claro, en la ventana hace frío en estas fechas.

Como no podía surfear por el ciber espacio he empezado nuevos proyectos, como tejer una bufanda y reemprender tímidamente la búsqueda de piso para emancipar mi cuerpo serrano.

En pocos días supongo que volveré a disfrutar de una conexión estable y podré deleitar a mis lectores con mi arte y plática sin par.

Y dicho lo anterior voy a dormirme encima del teclado. Apaguen la luz al salir. 

"Estar con una mujer te enseña disciplina, autocontrol, paciencia y un montón de cosas buenas que no necesitarías si estuvieras solo"

 

Leída en El Sentido de la Vida.

divics

El otro día al escuché una vez más pronunciar "divics" para referirse a una película codificada con DivX, y como no tengo tanto sexo como quisiera, me asaltaron las dudas.

Antes todo era más sencillo, porque como sólo lo usaban cuatro gatos informáticos, pues nos poníamos de acuerdo, como por ejemplo el consenso que tenemos ahora al pronunciar SQL, WIFI, PS2, HTML, XML, KDE, GNOME, GNU... y demás siglas incomprensibles.
Para hora que el emepetres y el divics está en la calle la cosa se complica.

Yo personalmente siempre he dicho "dif equis" porque en castellano es impronunciable literalmente (queda feo decir "me prestas ese difsxs").

¿Ustedes arrebatadores lectores cómo lo llaman?