Buscar
Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2006.

Quizás deberías mirarme con otros ojos.
Pero sólo quizás.
Vacazul - Vienen tiempos
Maxïmo Park - Postcard of a painting

Nadie me dijo que frecuentar con mujeres treintañeras tuviera efectos secundarios...
Garbage - Metal Heart
Hoy sábado he visto la clasificación de la formula 1 en telahinco. Normalmente se lo curran bastante más que la televisión autonómica. Pero lo que siguen sin convencerme son sus comentaristas.
Los comentarios del "calvorota" pasa desapercibidos ante sus colaboradores (por llamarlos de algún modo):
Comentario pre clasificación de Button:
- Esperemos que Button no quede en medio de Michael y de Fernando, si no tendría a este y a Klien
- Uf! A Klien, casi nada...
Comentario postclasificación de Button en medio:
- Tampoco está mal ¿no? Total, Klien tampoco se juega nada...
(No claro, y se va a dejar adelantar entonces ¿verdad lumbreras?)
Pero lo mejor ha sido cuando un entrevistador le ha preguntado a Pedro Martínez de la Rosa recién bajado del coche:
- Al final parecía que podías estar más alto pero Raikkonen te ha quitado la pole no? cuéntanos como ha sido eso.
- No lo sé, yo veía mi vuelta...
Menos mal que Pedro es majete y le ha dado cuerda...
Y mañana toca la carrera... ¡nos podemos reír mucho! :D
Floyd Landis es un tipo con pelotas. Pero unas pelotas realmente grandes ojo.
Y no sólo porque se le ocurre afirmar que su cuerpo produce tres veces más testosterona de lo permitido por la UCI. Ni que la haya producido milagrosamente tras perder más de diez minutos ante el ganador de la etapa de ese día (y unos nueve ante su directo competidor). Ni que milagrosamente le permitió sacar al día siguiente más de cinco minutos al segundo clasificado de ese día (y siete a su oponente por la victoria final).
No, no, tiene las pelotas porque es capaz de decir que esa testosterona es natural de su cuerpo cuando un señor de un laboratorio ha dicho bien clarito que es testosterona sintética.
Por eso este señor tiene unas pelotas dignas de mención. Tendrían que dejarle el título de ganador, ¡y aplaudirle en la cara! ¡Bravo!.
Ni se os ocurra preguntar cuantos compro yo... ¡Avisados estáis gañanes!
Gracias al un compañero del trabajo, hemos descubierto al señor Gozalo, un corredor de seguros médicos que necesita nuestra ayuda.
Este hombre nos pide porfavor que aseguremos una póliza con él, lo necesita realmente, y nos muestra lo que pasa hoy en día en el mundo comercial, que el pez grande se come al pequeño, sin dar ocasión a ganarse la vida a los demás. A cambio nos ofrece un magnífico reloj parlante.
Extendamos este mensaje por nuestros blogs y amistades, hay que ayudar al señor Gozalo todo lo que podamos.
¡Tú puedes hacer algo por él! ¡Ayudemos al señor Gozalo!
¡Y a cambio consigues un reloj parlante!
Hace tiempo que lo veo: la gente se siente sola. O bien tiene un temor horrible a estarlo.
Estamos en una época en que vivimos interconectados todo el día. Mensajería instantánea, móvil, Internet... Pero a la vez nos relacionamos poco, o mucho pero poco de verdad. Las amistades son pasajeras, y nos movemos tanto que de un mes para otro puedes quedarte sin planes para el finde y aburrido en tu casa.
Todos queremos formar parte de algo, de un grupo de amigos, de un equipo, de una familia. Y nos atemoriza no tener a "nadie", y no me refiero sólo a pareja.
Y es lógico, todos queremos viajar más, salir más, divertirse más...
Y además todos queremos tener a alguien que nos mime, nos abrace cuando llegamos a casa después de un mal día, o simplemente tener a alguien esperando en la cama cuando vuelves del lavabo a las cuatro de la mañana.
Todos miramos el móvil esperando que alguien nos haya enviado un mensaje. A todos nos alegra un mensaje de alguien conocido entre tanto spam.
Y a la vez somos tan ruines que nos aprovechamos de ello. La publicidad ataca directamente ahí. El zumo que tras tomarlo un chico con la cara pintada se hace líder de un grupo, la bebida que te convierte en lo que realmente quieres ser, la cerveza que te hace formar parte de "algo", ese verano en lo que te lo pasaste tan bien con tus amigos... Los hay a patadas.
La gente se siente sola. Somos frágiles.
¿Quién soportaría sólo dos semanas volviendo del trabajo a casa y encontrándola sola y sin nada que hacer aparte de la colada?
Tenemos miedo a quedarnos solos.
Solamente solos.
Y ningún puñetero Bucay lo va a cambiar.

Me gustan mis calcetines.
Me gusta que te los pongas.
Franz Ferdinand - I'm Your Villain

...si te acaricio la cara tienes que darme un beso...
El tándem "te quiero" está demasiado sobrevalorado en la sociedad. Llegué a esa conclusión anoche, estando acompañado.
Me refiero al querer más básico. Al "cariño" que tienes con la gente que te rozas. Con la que te ríes y con la que te gusta estar.
Entre amigos está feo decírselo. No puedo ir a Kami y decirle que le quiero mientras le sujeto la mano. Muy seguramente me partirá la cara. Con cariño claro, como él sabe que me gusta, pero me la partirá.
Las mujeres lo tienen mejor visto entre ellas. Pueden decirle a una amiga que la quiere con locura y mientras le toca un pecho y nadie pensará que son homosexuales ni nada por el estilo.
En las relaciones es aún más peligroso. Si mientras follas le dices un "te quiero" a tu acompañante (suponiendo que sólo tengas un acompañante en ese momento claro) puedes disparar en él una serie de inquietudes:
- ¿Me quiere? ¿O sea que estamos "haciendo el amor"? ¿será de las personas que lo distingue o de las que no?
- ¿Y yo le quiero? ¿debería decirle un "yo también mi vida"? ¿lo está esperando?
- ¿Lo dice por algo? ¿Cree que yo le quiero?
Muy seguramente lo habrá dicho porque le apetecía simplemente, y no espera otra cosa. Pero es igual, probablemente tú ya estás con la mosca detrás de la oreja y cavilando todo el día.
Creo que todo es porque vivimos a la defensiva, marcando el territorio, y con pocas ganas de complicarnos la vida.
Y ahora hablaré en singular. ¿A cuántas personas de tu alrededor crees que quieres? ¿a cuantas se lo has dicho? ¿cuánto tiempo hace que no se lo recuerdas?
Así que creo que voy a empezar una campaña pro Te Ai Lof Iu, hay que decirlo más.
Pues sí, parece que la campaña que inicié hace mucho tiempo ha dado resultado.
Es realmente curioso, porque yo creía que la había abandonado ya, pero entre que ahora cocino bastante más (y claro, tengo que probar lo que hago...) y que he abusado de la cerveza y el champú este verano, he conseguido un resultado parejo al de la campaña.
No es menos curioso donde se me notan esos quilitos de más. Los que me conocen ya saben que tengo una complexión más bien "canija", y ahora lo que más asoma de mí es una prominente e insolente barriguita...
Hoy me he subido a una polvorienta báscula para salir de dudas y tengo casi tres quilos más de la última vez que recuerdo pesarme. Mi santa madre me ha sugerido que hagamos dieta los dos (con una socarrona sonrisilla), ante lo cual he cogido una cerveza de la nevera y le he comentado algo sobre el conflicto palestino-israelí.
Así pues doy por finalizada la campaña oficialmente, a falta de que algún día haga de verdad deporte, y pueda repartir las calorías más uniformemente por mi cuerpo serrano.
¡Gracias a todos los que me han ayudado para cumplir mis objetivos invitándome a cenar!
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras