Buscar
Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2007.
Ayer, 18:30 aprox, Mercadona, conexión directa con mi mente:
- Condones, nata, fresas, condones, nocilla, cerveza... creo que ya lo tengo todo... Ay! no, carne, mi cuerpo me pide proteínas ya...
Ayer, 18:31 aprox, Mercadona, conexión directa con mi mente:
- Bueno, pechugas de pollo como siempre... anda! qué baratas! ah no, es que estas tienen hueso.... coño, pues... tampoco debe ser tan complicado, no es neurocirugía... además con el megacuchillo que tengo... venga va! este mes seguro que llego!
Hoy, 11:15 aprox, mi cocina, conexión directa con mi mente:
- Bueno, vamos pallá con las pechugas...
Hoy, 11:15'5 aprox, mi cocina, conexión directa con mi mente:
- Anda! qué grandes... no me caben en la tabla de cortar... ¿quién iba a pensar que un pollo tuviera más pectorales que yo?
Hoy, 11:16 aprox, mi cocina, conexión directa con mi mente:
- Anda! vienen con piel y todo...
Hoy, 11:16'5 aprox, mi cocina, conexión directa con mi mente:
- osti! como resbala la piel! así no hay quien la quite con dos manos sólo...
Hoy, 11:17 aprox, rellano de mi piso, conexión directa con mi mente:
- Riiinggg!Riiinggg!
- Cagüen! no está la vecina... ¡esto va a quedar estre tú yo pechuga del demonio!
... (... continúa)
Me sorprendí cuando descubrí aquella tienda de jabones en medio del Call de Barna.
Me sorprendí cuando encontré un jabón con aroma de regaliz.
Me sorprendí cuando guardé media pastilla en el cajón de los gallumbos, como mi madre hacía con el jabón Magno.
Pero cuando más me sorprendí fue cuando fui al lavabo del trabajo y olí a tienda de golosinas de barrio al bajarme los pantalones.
Resulta que los consumidores somos unos paletos retrógados, y encima usamos la censura a nuestro antojo como si estuviéramos en los 60. Eso es lo que dicen los publicistas a los que le han censurado sus anuncios de Dolce & Gabbana.
Resulta que esta gente no querían expresar nada malo en esos anuncios y los enfermos somos nosotros. Esa gente son expertos en hacernos entender cosas que no vemos, son gente que pintan la yerba con pintura verde y hacen el cielo más azul. Esa gente cuidan hasta el más mínimo detalle en todos los spots, y repasan píxel a píxel la secuencia (sus millones le van en ello).
Pues esa gente dice que es casualidad que en un anuncio suyo salgan dos niñas con pinta camboyana, maquilladas y vestidas como putas. Yo no sé el tipo de ropa que venden, pero las niñas son el target de sus productos? por qué son orientales? por exotismo?
Señores publicistas, váyanse a la mierda con sus anuncios de osos borrachos y de mariquitas follando.
Es decir, que compartir música y grabarla está mal, es piratería y está bien gravar a los soportes digitales. Pero pagar por sacar un libro de la biblioteca está mal y va en contra de la cultura ¿no?
Id a cagar, mamarrachos...
Seguía mirándola desde el rincón. Trago a la cerveza. No se daba cuenta pero tenía dos retinas palpándole los labios, y sin embargo con cada calada que ella le daba a su Lucky, le parecía que se encogía más y más en aquella apartada mesa, junto al lavabo y unos lustrosos bidones de cerveza vacíos.
No sabía qué había pasado. Trago a la cerveza. Lo había planeado el día anterior, sabía lo que tenía que hacer. Pero fue cruzarse con ella y desvanecerse todo, como esas paredes pintadas de casas derruidas, sólo una intención de lo que fueron un instante antes.
Allí estaba ella, como si no hubiera pasado nada. Aunque realmente, no había pasado nada. Nunca pasaría nada.
- Mierda, yo quería riskletos no patatas fritas, cagon la puta, y ahora yo qué hago con esto, me muero de hambre y quiero riskletos, yo le he dado al once y mira lo que me sale, debería denunciarlo y atracar a la mujer del vending cuando venga por las mañanas, ante un tribunal seguro que tengo justificación, se va a enterar, espero que al juez le gusten los riskletos...
Giro la esquina y me encuentro con unos pechos a la altura de mi ojos:
- ¡Ya está! Seguro que me he muerto. Se me debe haber caído la máquina del vending encima. Vaya, ahora que tenía yo que dar una charla, y esta noche ya he quedado. ¿Y "esto" debe ser Dios o qué? Menudas tetas que se calza el tío, bueno la tía. Anda que si el Papa lo supiera...
- ¡Hey! -voz cantarina.
Miro hacia arriba y veo una cabeza que me saluda.
- Gññehh...gñ...gñ...gñgñññ...
Y en un instante ya no está. Me sujeto a la fotocopiadora. Creo que me ha dado un bajón de azúcar. Llego a mi mesa, abro la bolsa de patatas:
- Javi, creo que he vuelto a nacer, neng.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras